Cuando era una niña me pasaba media vida castigada “por habladora” y todavía recuerdo a mi madre diciendo “hija, te sobra un palmo de lengua”… Es cierto que mi verborrea podía atormentar pero a nadie se le ocurrió decirme que hablaba a destiempo o que tal vez era mejor callar algunas cosas… Era costoso reconocer el talento de la comunicación en esa niña molestosa… Menos mal que el impulso de no callar ni debajo del agua sobrevivió y pasé del “castigada por hablar” a comunicar desde el corazón superando el miedo a exponerme, a equivocarme, a sentirme rechazada, a lo que los demás puedan pensar de mí… En resumen, superar el miedo a ser yo misma.
#superación #talentosocultos #perseverancia