«Me llamo Pilar y no me gusta cantar», el juego de los opuestos

“Me llamo Pilar y no me gusta cantar”, así me presentaba en muchos de los cursos que he realizado y en los que utilizaban esta dinámica al inicio, que consiste en elaborar una rima con tu nombre para facilitar el aprendizaje de los nombres de todos los que participábamos. Y esta frase: “me llamo Pilar y no me gusta cantar” me viene a la cabeza después de que el pasado domingo participara en la grabación del Antivillancico3 en el que lo que hago es: cantar, cantar con otras cien personas más pero cantar al fin y al cabo… Y me ha dado por  recordar que a lo largo de los últimos cinco o seis años años ésto se ha repetido. Y con “ésto” no me refiero a cantar jejeje, me refiero más bien a: ser tremendamente tímida y acabar dando formaciones y conferencias delante de muchas personas, sentir pánico a conducir y terminar comprándome un coche que por supuesto conduzco yo, ceder a los chantajes emocionales de personas cercanas y atreverme a decirles NO… y podría seguir… Tanto recuerdo ha conectado el “molinete” y me ha dado por preguntarme: ¿cuáles son los caminos que nos conducen a pasar de un extremo a otro?, ¿cuántas veces permanecemos en un lugar porque nos asusta caminar hacia otro? ¿cuál de los dos extremos es mi sitio? Y sobre todo ¿por qué tengo que elegir uno de ellos? Y entonces vienen a mi memoria unas maravillosas palabras del escritor Vicenzo Rossi: «TODO SE MUEVE EN UN SORPRENDENTE JUEGO DE OPUESTOS. HE AQUÍ EL SECRETO DE LA TRANSFORMACIÓN: EL MOVIMIENTO DE UN POLO A OTRO, DE UNA CUALIDAD A LA OTRA, DE UNA ACTITUD A LA OTRA, EN UNA FLUIDEZ QUE SE DA EN LA AGIL ACEPTACIÓN Y EN EL VIVIR EN EL JUEGO DE LA VIDA, QUE ES, EN SUSTANCIA, EL JUEGO DE LOS OPUESTOS». El juego de los opuestos: bueno-malo, fuerte-débil, dureza-permisividad, orgullo-humildad, frío-calor, hombre-mujer y la vida se nos amontona en uno u otro polo tanto que a veces perdemos de vista el otro extremo ó simplemente lo rechazamos por lejano ó por miedo ó por mil excusas y se nos olvida que es en el movimiento de uno hacia el otro cuando realmente nos transformamos… Hombre-mujer, menudo barro en el que me estoy metiendo, polos opuestos… ¿qué pasaría si jugamos?  ¿nos transformaríamos? merece la pena intentarlo…
By | 2018-01-18T16:33:33+00:00 diciembre 5th, 2017|Uncategorized|

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